Quieres ir de rebajas, pero tu hija de 4 añitos tiene vacaciones, tiras de ella y te vas de tiendas. Lo toca todo, te pones nerviosa, sales de la tienda y la llevas a merendar y sin darte cuenta el helado para encima del vestidito blanco que le habías puesto.

Precipitadamente coges la toallita húmeda y se la pasas y como no está quieta, con las manitas pringosas de helado te llena a ti la falda de manchurrones. De mal humor, sin comprar y las dos hechas un asquito coges el primer autobús que te pueda acercar a casa y decides que nunca más irás de rebajas.

Llamas a tu amiga y le cuentas lo desagradable que ha sido la tarde, lo mal que se lo ha pasado la niña, cansada por el calor y que no has podido ver nada, no has tenido tiempo de mirarte ese bolso que está al 50% y que cada vez que pasabas por el escaparate se te iban los ojos, ni esos zapatos de tacón que querías para la boda de tu prima y ella te cuenta su tarde: Ha salido de trabajar y se ha ido con una compañera a picotear y se han sentado en una terracita del Paseo de Gracia y han comido de tapeo, después se han ido de tiendas y se ha comprado un vestido, unos zapatos y un bolso que por la descripción que te da se parece muchísimo al que tu querías y sin darte cuenta te le pones a llorar y ella te dice que no entiende porque te pones así, que eres una mujer estupenda, trabajadora, con una hija preciosa y que lo único que te falta en tu vida es una nanny.

Te da nuestro teléfono, nos llamas, quedamos que mañana la niña se ira con nuestra nanny a la piscina del Parc de les Aigües a pasar el día, allí tienen servicio de bar y pueden llevarse además fiambreras de casa, por tanto comida casera, refresco y helado asegurado y agua y niños muchos para jugar.

Llamas de nuevo a tu amiga y le dices que ya lo tienes resuelto y quedáis las dos para que te acompañe a ver el bolso. Tarde tranquila de paseo, te compras el bolso, los zapatos, un pantalón y además te da tiempo de ir a la peluquería.

Cuando llegas a casa la niña está dormida con una sonrisa de felicidad, te oye, se medio despierta y te dice: Te quiero mami, y se vuelve a dormir.

Llega tu pareja y te ve radiante, como hacía tiempo que no te veía y te dice: que guapa estás hoy. Mañana llama a la nanny que nos vamos de cena.

Nuestras nannies te aportan tranquilidad, porque sabes que tus hijos están bien y por tanto gracias a nosotras, serás un poquito más feliz.